El hombre, vecino de la provincia de Pontevedra, en el noroeste del país, de 55 años, trataba con conjuros y hierbas a quienes acudían a su consulta, a algunos de los cuales les recetaba relaciones sexuales con él para completar el tratamiento, según explica el cuerpo de seguridad español en un comunicado este lunes.
¿Cómo los convencía?
El curandero convencía a sus pacientes de que se curarían si mantenían relaciones sexuales con él ya que les decía que estaban poseídas por un espíritu y que él podía curarlas a través de su cuerpo.