Mientras que la mayoría de los países de América Latina enfrentan desde hoy nuevas tarifas de importación que oscilan entre el 10% y el 41%, estos cuatro países del Caribe y Centroamérica fueron liberados de la medida arancelaria, lo que se interpreta como un reconocimiento a su papel como aliados estratégicos en materia de seguridad, migración y cooperación regional.
“Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana han demostrado una fuerte voluntad de cooperación con los intereses de Estados Unidos. No los trataremos como a nuestros adversarios”, expresó Trump en un acto político en Miami, Florida.
Aranceles y tensiones regionales
La nueva política comercial ha generado preocupación en sectores económicos de América del Sur y el resto de Centroamérica. Países como Argentina, Chile, Panamá y Colombia enfrentarán aranceles más elevados, afectando directamente sus exportaciones de productos como acero, frutas, textiles y componentes electrónicos.
Particularmente afectados serán Nicaragua y Venezuela, cuyas relaciones con EE.UU. han estado marcadas por tensiones diplomáticas. A estos se les impusieron aranceles superiores al 15% como parte de un paquete de sanciones indirectas, según señalaron medios estadounidenses.
En contraste, la República Dominicana y los países del Triángulo Norte (a excepción de Nicaragua) conservarán los beneficios arancelarios anteriores, en muchos casos fijados por acuerdos bilaterales o dentro del marco del Tratado de Libre Comercio entre EE.UU., Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR).
¿Por qué fueron excluidos?
Analistas señalan que estos países han tenido un papel activo en la contención de flujos migratorios hacia EE.UU., cooperación en seguridad fronteriza, y en el caso dominicano, una sólida relación comercial con Washington, con sectores como el turismo, la zona franca textil y la agroindustria estrechamente ligados al mercado estadounidense.
“Esta exclusión responde a intereses políticos y económicos. Trump necesita aliados regionales en su proyecto de endurecer las políticas migratorias y proteger el empleo estadounidense”, explicó la analista económica María Alejandra Cortés, del Instituto de Estudios Hemisféricos.
Reacciones
Desde la República Dominicana, el presidente Luis Abinader saludó la decisión, considerándola una muestra de que el país “mantiene una relación sólida, respetuosa y mutuamente beneficiosa con los Estados Unidos”.
En El Salvador, el presidente Nayib Bukele declaró que “la diplomacia firme, sin sometimientos, pero con visión de futuro, trae beneficios a nuestro pueblo”. En tanto, sectores empresariales de Honduras y Guatemala también celebraron la medida, considerándola una oportunidad para reforzar sus exportaciones en tiempos de incertidumbre global.
La decisión de Trump de excluir a estos cuatro países marca una línea divisoria en la política arancelaria de Estados Unidos. Mientras algunos serán castigados con aumentos severos, otros reciben un respiro comercial, lo que podría consolidar alianzas, pero también generar tensiones con naciones que se sienten injustamente afectadas.
A medida que se acercan las elecciones en EE.UU., queda claro que la política exterior y comercial seguirá siendo un terreno de alto impacto político, donde cada gesto tiene consecuencias más allá de las fronteras.