Hay 5 cosas que siempre será mejor mantener en secreto…
A veces por seguridad, otras por salvaguardar la propia autoestima o por proteger nuestro equilibrio emocional y psicológico, siempre hay ciertos aspectos sobre nuestra vida que es mejor mantener en secreto y no compartir con nadie.

Ahora bien, todos tenemos claro que un vínculo social y afectivo da pie a compartir determinados hechos, algunos pensamientos y experiencias pasadas que explicamos a los demás porque confiamos, porque la amistad o el amor se caracterizan, precisamente, por esto mismo.


Sin embargo, para cuidar de nuestra salud psicológica es necesario entender que la propia identidad requiere a menudo establecer determinadas líneas de protección.


Al igual que casi nadie dice en voz alta cada cosa que piensa, siente o percibe sin filtros ni tapujos –a no ser que se sufra algún tipo de trastorno– tampoco es adecuado eliminar barreras y compartir todo lo nuestro con quienes nos rodean.


Hoy en nuestro espacio queremos explicarte qué aspectos, dimensiones y dinámicas personales es mejor mantener en el jardín de lo privado.


1. Planes, sueños o proyectos: cuidado con quien los compartes

Mujer-contandole-un-secreto-a-su-amiga


Todos tenemos proyectos en mente que, en ocasiones, comentamos con alguien.

  • Más tarde, y por las razones que sean, puede darse el hecho de que dejemos esas metas a un lado, que las pospongamos o las desechemos. Puede ocurrir.
  • Este hecho, tan natural y tan común, es el detonante para que muchos lo tomen como eficaz justificante para criticarnos, para dejarnos en evidencia como esas personas que, lejos de luchar por algo, abandonan.
  • En otros casos, puede darse un fenómeno algo más complejo: que personas cercanas asuman nuestras mismas metas o se adueñen de los propios deseos.

Por estos y otros motivos como posibles envidias o sufrir comentarios tan despectivos como que nos digan aquello de “tú no vas a poder o tú no vas a lograrlo”, lo mejor es hacer uso de la discreción y reservarnos los propios objetivos vitales.


La lucha silenciosa, persistente, continuada y siempre discreta obtiene mejores frutos.

2. Mantén en secreto los aspectos relativos a tus amigos o familia

Todo aquello que pertenezca a esferas ajenas a las nuestras no es nuestro territorio y, por tanto, no se comparte.

  • Esto algo casi “vital”: lo que tenga que ver con amigos, familia e incluso compañeros de trabajo es como un tesoro privado que hay que proteger.
  • Nada de ello puede revelarse a terceras personas. Nada de eso se vulnera. Nada de lo que ellos hayan pasado, sufrido, vivido, reído o llorado puede escamparse a la ligera.
  • Asimismo, es conveniente exigir esto mismo a los demás: nadie puede tampoco explicar a otros nuestras intimidades.

Es un principio de reciprocidad que dice mucho de las personas y que, por tanto, debemos practicar.

3. Las intimidades de nuestra vida afectiva, mejor no compartirlas

beneficios-sexo-corazon


No deberíamos hacerlo pero, en ocasiones, cuando tenemos amistad con alguien, no dudamos en hablar de nuestra vida sexual, o de esos detalles íntimos y privados que experimentamos con nuestras parejas.

Puede que en un principio nos parezca algo normal y hasta divertido o reflejo de la buena amistad establecida con alguien.

Sin embargo, en la medida que nos sea posible, es preferible no caer en esta deriva de revelar esos aspectos de alcoba o detalles que solo incumben al propio seno de la pareja.

No hay problema alguno en comentar ciertos aspectos de la relación, en si somos felices o no, en qué cosas forman parte de nuestra rutina cotidiana.

No obstante, como decimos, hay terrenos que tienen campos vetados, por un principio básico y esencial de respeto a la persona que amamos.

4. Muchos de tus pensamientos deberían ser solo para ti

Hay ciertos aspectos de nuestro universo personal que no solo no es conveniente sacar al exterior para revelarlo a alguien, sino que, muchas veces, ni tan solo pueden explicarse.

  • Hay veces en que experimentamos determinadas sensaciones, corazonadas o intuiciones que no podemos definir.
  • Son ellas las que hacen, por ejemplo, que evitemos a ciertas personas, que elijamos un camino y no otro, o que, en un momento dado, necesitemos irnos de un sitio, o comprar cierta cosa, o hacer aquello otro.

Hay realidades que simplemente se llevan a cabo “porque sí y sin más” y que no hay por qué explicar. En caso de hacerlo, lo más probable es que no nos entiendan o que incluso se hagan una imagen equivocada de nosotros mismos.

5. Tus virtudes, tus actos nobles, tus heroicidades

abrazo


En 2001 reanimé a un hombre que había sufrido un ahogamiento en la playa. Cuidé a mi madre con alzhéimer hasta que falleció, hice esto y aquello otro por ella.

Me preocupo cada día de que mis abuelos tengan la nevera llena y la casa en condiciones. Colaboro con entidades del tercer mundo. He rescatado ya a 10 animales abandonados…

  • Más que mantener en secreto estas realidades, lo más adecuado es “no ponernos medallas”, ser discretos, mantenernos humildes.
  • En nuestro día a día hay millones de héroes y de buenas personas cumpliendo estos mismos actos, que lejos de ser heroicidades, son acciones normales que todos deberíamos llevar a cabo.

Son hechos que, a su vez, nos enriquecen a nosotros mismos y que recompensan al propio corazón, no al de otros.

Por tanto, no necesitamos exhibirlos, y a veces, ni tan solo comentarlos. Hicimos y hacemos lo que se debe, y esa es la auténtica realidad.

Una realidad que, a veces, solo nosotros entendemos en profundidad…

Loading...
Escrito Por Redacción A
Monday, June 12, 2017
Compartir:  
Facebook Twitter
<<<< Atras